Como en todo proyecto, antes de tirar por lo más técnico y práctico, hace falta tener de primeras un planteamiento estratégico. Saber qué hacer, cómo enfocar las acciones a realizar, etc. Tener claro cuál va a ser el camino que vamos a tomar. Y en el mundo digital pasa más de lo mismo, al igual que en el diseño web.

Te pongo en contexto: eres diseñador y una empresa ha decidido contar con tus servicios para que le diseñes una página web. Una noticia genial. Pero a la hora de llevarla a cabo, como es obvio, tendrás que tener comunicación directa con tu cliente. Y te reúnes entonces con él para tratar cómo va a ser desarrollada la web.

Es en este momento es cuando mejor debes estar preparado, ya que tienes que definir al máximo la idea que quiere el cliente. Y una comunicación efectiva entre ambas partes es importantísima para que el proyecto salga satisfactoriamente.

Y si no eres muy experto en este tema, igual cuando acabes la reunión, todas las dudas y preguntas te abordarán por no haber tenido en cuenta ciertas cosas. Por eso, coge papel y boli y apuntes las siguientes indicaciones que te voy a dar.

En este artículo abordaremos qué preguntas hacer a un cliente para diseñar una web.

 

1. Consideraciones previas antes de la reunión

Tenemos que tener en cuenta varias cosas, que igual se nos escapan en plena reunión.

No todo el mundo se encuentra dentro de este sector, así que no te asustes si el que tienes enfrente no tiene las cosas tan claras. Veamos qué hay que saber previamente en cuanto al contexto.

 

1.1. Puede que ni el cliente tenga claro qué quiere

Vale, eres todo un profesional preparado, tienes tus esquemas mentales listos y las preguntas más que mascadas. Pero igual el cliente no lo tenga tan claro. Sabe que quiere una página web, pero tal vez no sepa ni cómo estructurarla, ni cómo enfocarla, ni objetivos, etc.

Pero no te preocupes, suele pasar a menudo, y tal vez con las preguntas que vayas haciéndoles puedan ayudarles para ir concretando. Puedes servir de guía, aún sin tener que estar imponiendo tu punto de vista profesional. Es un proyecto en el que hará falta crear sinergias.

Análisis de datos

1.2. Sencillez y claridad

No todo el mundo tiene el mismo conocimiento que tú en cuanto al diseño web, así que no seas un pedante, por favor te lo pido. Todo lo que digas y preguntes que sea con un vocabulario sencillo y claro, libre de jergas y tecnicismos. Quieres conseguir respuestas útiles que te ayuden a prestar el mejor servicio, no a hacerte el chulo.

 

1.3. Prohibido presuponer nada

Eres un profesional en el tema, y tienes un conocimiento técnico especializado, pero eso no quiere decir que tengas que asumir ciertas cosas, como el nivel de conocimiento de tu cliente, sus necesidades o su enfoque.

En el pasado he escuchado algunas veces decir: “Un CMS sería demasiado para mi cliente, ya que seguro no sabe actualizar su web”.

Él es el primero interesado en llevar a cabo este proyecto a futuro, por lo que si no supiera, en tal caso contrataría a alguien para hacerlo.

 

1.4. Respuestas de calidad más que preguntas en cantidad

Por último, hace falta que comprendamos que por mucho que preguntemos, si no obtenemos la información necesaria para que realicemos el proyecto, la reunión no servirá.

Puedes hacerte si lo crees conveniente un listado de preguntas, como el que te ofreceré a continuación, pero piensa que a medida que avance la reunión, algunas de ellas incluso podrán descartarse. Hay que ser eficientes con el tiempo propio y ajeno, eso ante todo.

Diseño web

 

2. Preguntas para un cliente para diseñar una web

2.1. Preguntas básicas

En este apartado,te indico las distintas preguntas que podrían servirte para entrevistar a tus clientes. Pero antes de nada, no se nos puede pasar el preguntar cosas tan básicas como puede ser el si dispone ya de una web, dominio, hosting, etc. Es algo de vital importancia, ya que nuestro trabajo podría ser inútil después de hacerlo.

¿Tienes una página web? ¿O es un proyecto que parte desde cero?

Con ello, puedes encadenar otro tipo de preguntas para afianzar las ideas principales. Esto te servirá tanto a ti como al propio cliente para que ambas partes tengan mayor entendimiento entre ellas. A continuación te las muestro:

  • ¿Cómo describiríais tu empresa o negocio?
  • ¿Cuál es el público objetivo de la web?
  • ¿Qué fin tiene la página?
  • ¿Cuál es vuestro valor diferencial?
  • ¿Qué colores corporativos tenéis?
  • ¿Tenéis alguna página web que os guste su diseño?
  • ¿Tenéis presupuesto máximo?
  • ¿Habrá más gente involucrada? (ingenieros, gestores web, agencias, etc.)

Con todas estas preguntas tu objetivo será conseguir información del contexto para realizar el proyecto. Y más si cabe si además puedes tener una idea del presupuesto que se baraja, ya que de ello dependerá en gran parte la propuesta que les ofrezcas.

Para una misma solución, puede haber mil maneras, y dependerá del presupuesto que ofrezcan las soluciones a las que se lleguen finalmente.

 

2.2. El cliente ya tiene una página web

Muchas veces, si la empresa que tiene una página web su deseo será el mejoramiento de la misma. Por eso, no hace falta que ni preguntes si tienen dominio, sería una bobada.

Sería interesante saber si ellos quieren trabajar sobre la misma página web, o si necesitan algo nuevo, que no tenga apenas relación con lo actual. Pero las preguntas pueden ir más allá de eso:

  • ¿Qué queréis mejorar de tu página actual? ¿Y qué conservaríais?
  • ¿Hace falta migrar la web a otro dominio?
  • ¿Cuáles son las claves de usuario?
  • ¿Necesitáis optimización para motores de búsqueda?
  • ¿Deseáis integrar Google Analytics?
  • ¿Qué objetivos os planteas con esta mejora?

Que una empresa tenga una página y quiera mejorarla puede significar ya de antemano que la empresa sabe lo que quiere.

2.3. La empresa no tiene página web

Por otro lado, te encontrarás con empresas que no tengan presencia digital, por lo que las preguntas anteriores cambiarán totalmente. Vas a iniciar un proyecto desde cero, así que el rango de posibilidades puede ser más amplio.

  • ¿Vuestra empresa cuenta con un dominio propio?
  • ¿Qué identidad visual corporativa tenéis?
  • ¿Tenéis pensado algún esquema para la web (menús)?
  • ¿Contáis con galería fotográfica?
  • ¿Hace falta incluir videos en la web?
  • ¿Se necesita de una plataforma multilingüe?
  • ¿Preferencias en cuanto a CMS (Joomla, WordPress, etc.)?
  • ¿Queréis añadir un blog? ¿Un foro?
  • ¿Funcionalidades para promoción en redes sociales?
  • ¿Queréis poner formularios de contacto? ¿Con qué objetivo?
  • ¿Necesitáis una red interna para usuarios?
  • ¿Vas a incluir publicidad dentro del sitio?
  • ¿Para cuándo necesitas tener terminada la página web?
  • ¿Vais a poner una tienda online? ¿Cuántas referencias de productos?

 

Responsable SEO & SEM

 

En estos casos, al tener tan amplio abanico de posibilidades, puedes incluir si quieres servicios adicionales, que faciliten la vida a tu cliente.

  • Asesorías para crear dominio y elegir hosting
  • Mantenimiento de la web una vez creada
  • Gestión de contenidos (Inbound Marketing)
  • Gestión de redes sociales

Esto te va a generar más ingresos, además de dejar una mejor imagen, por la calidad de servicio y atención. Tu cliente agradecerá que le brindes ayuda en todo tipo de necesidades.

 

3. Qué preguntas no hacer al cliente

Como hemos mencionado al comienzo del post, hay que ser eficientes y no marear a nuestros clientes. No hagas miles de preguntas, sino las justas y necesarias para llevarlo todo de manera óptima.

Y por ello, también hay preguntas cómo las siguientes que no recomendaría utilizar:

  • ¿Tienes logo? (Tranquilo, seguramente, y obvio te lo pasarán)
  • ¿Tienes un slogan?
  • ¿Cómo descubrieron nuestros servicios?

Cosas muy simples o demasiado rebuscadas nos pueden ralentizar la obtención de respuestas, y podemos aburrir a quienes estamos ofreciendo un servicio. Tenlas en cuenta.

 

4. Consideraciones finales

Como habrás comprobado, las primeras fases para diseñar una web a un cliente no son directamente ponerse al ordenador. Se necesita una planificación previa, a poder ser junto al cliente en persona (preferiblemente), para que cuando se finalice con el pedido no haya sorpresas a última hora.

Hay que saber en dónde nos movemos y concretar al detalle si se puede cada cuestión. Piensa que va a ser la “casa digital” de la empresa con la que tratemos. Es un tema que la empresa tendrá en alta estima, como si se tratara de un hijo, por lo que cuanto más próxima sea a lo que desea tu cliente mejor. Eso sí, como profesional también puedes servir de orientación a tus clientes si no se tienen las cosas muy claras.